Moose recibió decenas de solicitudes de adopción desde el momento que que se rivalizó esta fotografía. Tal fue la euforia que la ONG Eleventh Hour Rescue, que publicó la historia en sus redes sociales para encontrarle nuevos dueños al can, puso un requisito especial  «una casa en la que no se quedara solo todo el día, ya que echa demasiado de menos a su gente».

La publicación fue compartida en redes sociales por otra ONG, North Star Pet Rescue, quienes escribieron: “Moose se sentó pacientemente al lado de la cama de hospital de Dad, esperando que regresara, sin saber que había fallecido. Ahora Moose ha sido acogido por nuestros amigos de Eleventh Hour Rescue y está llevando muy mal la pérdida de Dad. Por favor, ayuda a Moose a encontrar un nuevo hogar y una familia a la que él pueda amar”.

La organización agradeció todas las solicitudes y confirmó que habían encontrado una familia que se haría cargo del perro para el resto de su vida.