Un tribunal cubano confirmó que la creadora de contenido y activista Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en redes como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, serán llevadas a juicio por un caso relacionado con la grabación y difusión de la visita de un agente del Ministerio del Interior (MININT) a su vivienda.
La información fue comunicada este martes por la propia joven en Facebook, donde mostró una notificación judicial. De acuerdo con su versión, el proceso se originó después de que madre e hija grabaran y publicaran el momento en que un funcionario acudió a su apartamento, el 10 de marzo, para entregar una citación dirigida a Caridad Silvente. Ambas han sostenido que documentaron la visita como una medida de seguridad.

Hasta el momento no se ha difundido públicamente la fecha del juicio ni una sentencia. Por tanto, la confirmación del proceso no significa que exista una condena. Los detalles disponibles proceden principalmente de las declaraciones de Bensi, de la notificación que compartió y de reportes de medios independientes; no se ha localizado una versión pública detallada del tribunal cubano sobre el expediente.
¿Cuál es la acusación contra Anna Bensi y su madre?
El proceso estaría vinculado al artículo 393 del Código Penal cubano, referido a actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y la voz, la identidad de otra persona y sus datos. Diversos reportes señalan que el agente involucrado presentó una querella directa alegando que la difusión de las imágenes afectó sus derechos.
El caso había sido archivado por la Fiscalía Provincial de La Habana el 13 de abril. Según informó entonces CubaNet, el expediente no podía continuar mediante una simple denuncia policial porque el supuesto delito requería una querella de la persona que se considerara perjudicada. Esa situación cambió posteriormente cuando, según la información difundida, el funcionario presentó la querella ante el tribunal.
La reapertura fue comunicada en julio. Ahora, el anuncio realizado por Bensi indica que el procedimiento avanzará a la etapa de juicio. Medios como 14ymedio y ADN Cuba habían documentado previamente tanto la acusación como la reapertura del expediente.
Un caso que comenzó con una citación policial
La controversia se remonta al 10 de marzo, cuando un agente se presentó en el domicilio familiar para entregar una citación de la Seguridad del Estado a Caridad Silvente. La visita fue grabada y parte del material terminó en redes sociales. Las autoridades consideran que la publicación pudo vulnerar la intimidad y los datos del funcionario; Bensi y su madre defienden que actuaron para dejar constancia de una intervención oficial en su hogar.
Durante marzo, ambas fueron interrogadas y quedaron sometidas a medidas cautelares. Anna Bensi afirmó que se le impuso reclusión domiciliaria y restricciones de movimiento. En abril, al archivarse inicialmente la denuncia, esos límites fueron levantados, según los reportes de la época. La reapertura del caso volvió a colocar a madre e hija bajo presión judicial.
En julio, Bensi también denunció haber permanecido cerca de once horas en una estación policial de Alamar. La joven dijo que el interrogatorio estuvo relacionado con sus publicaciones críticas y que las autoridades buscaban impedir que asistiera a una actividad en la residencia del encargado de Negocios de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer. Estas afirmaciones corresponden a su testimonio y no a una resolución judicial publicada.
Debate sobre privacidad y libertad de expresión
El proceso abre una discusión sobre dónde termina la protección de la privacidad de un funcionario y dónde comienza el derecho ciudadano a documentar una actuación oficial. La organización de asesoría legal Cubalex ha defendido públicamente que grabar a funcionarios mientras ejercen sus funciones puede formar parte del derecho a buscar y difundir información, especialmente cuando la grabación se realiza como mecanismo de protección.
La posición de las autoridades, de acuerdo con la acusación reportada, es que la publicación identificó al agente y afectó su intimidad. Será el tribunal el encargado de valorar la querella, las circunstancias de la grabación y las responsabilidades individuales de cada acusada. Sin acceso público al expediente completo, no es posible determinar qué pruebas presentará cada parte.
Anna Bensi, de 21 años, ha ganado visibilidad por sus videos sobre las condiciones sociales y políticas de Cuba. Sus publicaciones críticas han provocado interrogatorios, restricciones y vigilancia, según ha denunciado en varias ocasiones. Su madre ha afirmado que las presiones también buscan influir en el contenido que publica la joven.
Lo confirmado y lo que todavía falta por conocer
Está confirmado, a partir de la notificación divulgada por Bensi y de reportes coincidentes, que el caso fue reactivado y que la joven asegura haber sido informada de que habrá juicio. Continúan pendientes la fecha de la vista, la petición concreta de la acusación, las pruebas admitidas y las medidas cautelares vigentes.
También debe evitarse afirmar que madre e hija serán condenadas o que recibirán una pena determinada. Aunque distintos medios han mencionado un posible marco sancionador de entre dos y cinco años, la pena aplicable dependería de la calificación final, de las circunstancias del caso y de la decisión del tribunal.
Nota editorial: esta información atribuye claramente las denuncias a Anna Bensi y a los medios que han seguido el caso. La apertura de un juicio no equivale a culpabilidad. Actualizaremos la noticia si se publica la fecha de la vista o una resolución oficial.
Fuentes consultadas: CiberCuba, CubaNet, 14ymedio y ADN Cuba.
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